Testimoniales de vida
La historia de Zachary

Cuando Candace Navarrete platica sobre la batalla que libró Zachary, su hijo de seis años, en contra de la leucemia, su voz suena fuerte y segura. Ya pasaron cinco años desde que un trasplante de células madre del cordón, de un donante anónimo, salvó su vida. Ésta es una historia que Candy quiere compartir voluntariamente con otros padres, muchos de los cuales piensan que a ellos nunca les va a pasar algo así. Pero los Navarrettes saben que las enfermedades como la leucemia pueden atacar a cualquiera, en cualquier momento.

Era el año 1998. El pequeño Zach, de un año, que apenas había recibido su primera dosis anual de vacunas, enfermó gravemente. "La fiebre no le bajaba, estaba soñoliento y dejó de caminar y gatear, " explicaba Candy.

Los exámenes de Zachary revelaban una seria anemia. Su cuerpo no estaba produciendo los suficientes glóbulos sanos, para contrarrestar la fatiga y otros síntomas de la anemia. El pediatra de la familia los refirió con otro médico, quien se dio cuenta que su hígado y su baso estaban crecidos. "Él nos dijo que éstos eran síntomas de una leucemia."

Casi lo perdimos
Toda la familia estaba consternada. Los médicos en el Cook Children's Hospital, en Fort Worth, Texas, recomendaron quimioterapia. "El peor momento para Zach fue justo después de la quimioterapia; su baso estaba tan grande que apenas podía respirar."

Le pusieron a Zach en un respirador y lo trasladaron a terapia intensiva. El panorama era desconsolador; los médicos les advirtieron que quizás no pasaría la noche. "Lloramos tanto que casi lo perdimos," dijo Candy.
Zach sí sobrevivió a la noche. Se le aplicaron varias sesiones de radiaciones para achicar el baso, para luego podérselo remover con una operación. Para sobrevivir, el pequeño Zachary Navarrete, de sólo un año, necesitaba de un trasplante de células madre del cordón. Los médicos se abocaron a la búsqueda de un donador compatible, buscando primero células madre de médula ósea. "Yo soy de raza caucásea y mi esposo es hispano; era mucho más difícil encontrar una compatibilidad perfecta para un niño de raza mixta, como Zachary," decía Candy.

 

Los médicos optan por células madre del cordón

Los médicos abandonaron la opción del trasplante de médula ósea. Se concentraron en células madre del cordón, ya que éstas no tienen que ser perfectamente compatibles, como en el caso de la médula ósea. Ellos aseguraban que sería más fácil encontrar un donador de células madre del cordón que fuera compatible con Zachary. Por otro lado, había menos riesgo de que su cuerpo rechazara las células o que desarrollase la enfermedad de injerto contra huésped, EICH, una complicación muy común en casos de trasplantes.
Una vez que se encontró un donador de sangre del cordón, se le aplicaron a Zach altas dosis de quimioterapia y radiaciones para destruir su sistema inmunológico y prepararlo para las nuevas células madre. "El trasplante fue un proceso muy simple," comentó Candy. "Sólo le aplicaron las células por vía intravenosa y todos nos sentamos a observar cómo sucedía el milagro."
Poco a poco, Zachary mejoró. Su apetito aumentó y una sonrisa regresó a su cara. Después de haber permanecido tanto tiempo en una cama de hospital, tuvo que aprender a caminar de nuevo

Sus vidas cambiaron
La enfermedad de Zachary tuvo un gran impacto en la familia Navarrete. En el fondo, Candy sabía cuán fuerte es en realidad. "Nunca pensé que fuera capaz de manejar una situación así. Estoy tan contenta de que los médicos hayan optado por el trasplante de sangre del cordón. Zach tiene seis años y ahora, después de cinco años de haber recibido el trasplante, es un chico normal y sano."
Por supuesto, la familia Navarrette no dudó en guardar la sangre del cordón umbilical de su segundo hijo, Noah. Para ellos, la tranquilidad que ofrece el saber que sus células madre del cordón están ahí, en caso de que Zachary u otro miembro de la familia las necesite, es algo que ningún dinero puede comprar.
Candy está esperando su tercer hijo y planean guardar su sangre del cordón umbilical también. "No nos arrepentimos de haber guardado las células madre de nuestro segundo hijo. El médico que recibió a Noah, después de haber trabajado con la familia, estaba tan entusiasmado sobre el almacenamiento de células madre del cordón que él y su esposa decidieron guardar la sangre del cordón umbilical de su hijo que nació unos meses después."
Candace y Rubin Navarrette tienen la esperanza de que, al compartir su historia con otros padres, les pueda ayudar a pensar en la mejor opción sobre el almacenamiento de células madre del cordón. "Sé muy bien, por experiencia propia, que enfermedades como la leucemia pueden atacar a cualquiera. Además, cada vez están surgiendo más descubrimientos sobre las aplicaciones de las células madre del cordón en el tratamiento de tantas enfermedades. El almacenamiento de la sangre del cordón umbilical de tu bebé es uno de los mejores seguros que puedes adquirir para tu nuevo bebé."