Testimoniales de vida
La historia de Brandyn

Brandyn Orr, de 11 años, es un sobreviviente. Su lucha comenzó a la edad de dos años cuando, debido a una fiebre persistente, le realizaron un examen de sangre que cambiaría, para siempre, la vida de toda la familia: Brandyn tenía leucemia linfoblástica aguda.

Susan, la madre de Brandyn, llevaba seis meses de embarazo de su segundo hijo, Kaeyln, cuando Brandyn se enfermó. Afortunadamente, el médico de Brandyn estaba consciente de que el nuevo bebé podría ofrecer a Brandyn una cura y proporcionar el milagro por el que la familia estaba rezando

Susan supo entonces que las células madre del cordón umbilical de Kaeyln, algún día podrían tener el poder de proporcionarle a Brandyn un sistema inmunológico sano. "Yo no había escuchado sobre el almacenamiento de sangre del cordón, antes de la enfermedad de mi hijo" dijo Susan. "Si yo hubiera sabido sobre este procedimiento cuando estaba embarazada de Brandyn, no hay duda de que hubiera optado por guardar sus células madre del cordón."

Después de tres agonizantes años de quimioterapia, la leucemia de Brandyn entró en etapa de remisión. Durante ese tiempo, Susan dio a luz a un tercer hijo, Devyn. Con toda la información sobre el potencial de las células madre del cordón, no cabía la menor duda de que Susan guardaría también las células madre del cordón de Devyn.

Brandyn tiene una recaída

Desafortunadamente, la lucha de Brandyn contra la leucemia no había terminado. Durante unas vacaciones familiares en Florida, seis meses después de haber concluido la quimioterapia, la leucemia atacó otra vez. Débil y maltrecho, Brandyn, de sólo seis años, se quejaba con sus padres de molestias y dolores.
"Lo llevamos a una clínica donde le hicieron un examen de sangre y nos dijeron que había una probabilidad del 90% de que hubiera recaído" dijo Susan. "Realmente no teníamos idea de lo que iba a suceder. Lo que vino después fue la experiencia más retadora de nuestras vidas."

Brandyn necesitaba un trasplante de células madre lo antes posible y las de su hermano Kaeyln no fueron compatibles. Afortunadamente, con las de Devyn, quien apenas tenía cuatro meses, tuvo una compatibilidad perfecta.

"Estábamos tan contentos de haber guardado las células madre de Devyn. Los médicos no estaban seguros de poder obtener suficiente médula ósea de un bebé tan pequeñito" explicaba Susan. "Además, no queríamos hacerlo pasar por un procedimiento tan doloroso."
El trasplante se realizó en el University Medical Center de Tucson, Arizona, pero antes, Brandyn tuvo que recibir un intenso tratamiento de quimioterapia y radiaciones.
"Brandyn fue tan valiente durante la quimioterapia y las radiaciones" dijo Susan. "Nunca se rebeló contra las enfermeras, las inyecciones o cualquier otro procedimiento."

Agradecidos por una unidad compatible
Ahora, viendo en retrospectiva, Susan recuerda haber estado especialmente agradecida de haber encontrado células madre con una compatibilidad de hermanos perfecta para Brandyn. "El 80% de la batalla reside en encontrar esa compatibilidad. Gracias a Dios, yo no tuve que acudir a buscar en los registros de donadores" dijo Susan. "En el pabellón de trasplantes vi a tantos pacientes que sufrían de muchas más complicaciones que Brandyn, porque ellos no recibieron células madre compatibles, procedentes de algún  familiar."
Hace ya cinco años que Brandyn recibió su trasplante. Ya con su enfermedad muy atrás, Brandyn es un chico sano y fuerte. Susan, ahora madre de cuatro hijos, ofrece este consejo a las madres que esperan:

"Guarda la sangre de cordón. Si tú no sientes que es necesario guardarla para tu familia, entonces, dónala. Tú puedes hacer algo para ayudar a los otros -algo que puede ayudar a salvar la vida de alguien."